Los autos empezaron a actualizarse solos cuando su software pasó a definir cómo se comportan y llegó la conexión para cambiarlo a distancia, lo que se conoce como actualización OTA (over the air). Dos episodios de Tesla lo mostraron con claridad. En noviembre de 2013, después de dos incendios del Model S provocados por restos metálicos que perforaron la batería, una actualización remota subió la altura del auto a velocidad de autopista; la NHTSA cerró su investigación en marzo de 2014 sin pedir un retiro del mercado. En mayo de 2018, Consumer Reports se negó a recomendar el Model 3 porque frenaba en 152 pies (unos 46 metros) desde 60 mph; Tesla cambió por software la lógica del ABS y, en la nueva prueba, el auto frenó en 133 pies (unos 40 metros), casi seis metros menos sin cambiar una sola pieza.

Un auto que se arregla mientras duerme
Durante casi un siglo, cambiar el comportamiento de un auto exigía tocarlo: reemplazar una pieza, recalibrar un componente, llevarlo al taller. Incluso cuando las unidades de control electrónicas se multiplicaron, actualizar su programa requería conectar un equipo en el concesionario.
La actualización OTA cambió esa lógica. Si el comportamiento del auto depende de su software y el auto está conectado a una red celular o wifi, el fabricante puede enviarle una versión nueva a distancia, que se instala con el auto estacionado. El auto que sale del garaje a la mañana no es exactamente el mismo que entró la noche anterior.

2013: subir el auto por software
En el otoño boreal de 2013, dos Tesla Model S se incendiaron en Estados Unidos después de pasar a velocidad de autopista sobre restos metálicos que perforaron la placa de aluminio que protegía la batería. La NHTSA abrió una investigación.
En noviembre de ese año, Tesla respondió sin llamar a nadie al taller: mediante una actualización remota, cambió la estrategia de su suspensión neumática para que el auto circulara más alto a velocidad de autopista, con más distancia entre el piso y la batería. Después sumó un blindaje inferior con una placa de titanio, que se instaló en los autos nuevos y, a pedido, en los anteriores. En marzo de 2014, la NHTSA cerró la investigación sin pedir un retiro del mercado, al concluir que ambas medidas reducían el riesgo.

2018: casi seis metros menos de frenada
En mayo de 2018, Consumer Reports, la organización de consumidores de Estados Unidos, decidió no recomendar el Tesla Model 3: en sus pruebas, el auto necesitaba 152 pies (unos 46 metros) para detenerse desde 60 millas por hora, más que una camioneta Ford F-150. Tesla respondió que modificaría el software del ABS para que se adaptara mejor a distintas condiciones de uso y del entorno.
Días después, los técnicos de Consumer Reports volvieron a probar un auto actualizado a distancia: frenó en 133 pies (unos 40 metros), 19 pies menos. El 30 de mayo de 2018 la organización cambió su veredicto y lo recomendó. Su director de pruebas dijo que nunca había visto un auto mejorar su desempeño en pista mediante una actualización remota. El mismo hardware, con otro software, frenaba distinto.

Los retiros del mercado se vuelven software
Lo que en 2013 era una novedad hoy es habitual. Cada vez más retiros del mercado se deben a fallas de software, y cada vez más se resuelven con una actualización remota en lugar de una visita al concesionario. Análisis privados de los datos de retiros en Estados Unidos coinciden en que los problemas de software crecieron con fuerza en los últimos años.
Para el dueño del vehículo, el cambio es enorme: una corrección que antes significaba pedir un turno, dejar el auto y esperar, ahora puede llegar mientras el vehículo está estacionado. Para el fabricante, también: el auto deja de ser un producto terminado el día de la venta.

Lo que esto no significa
La actualización de 2013 no resolvió sola el problema de los incendios: Tesla también agregó un blindaje físico, y la NHTSA tuvo en cuenta las dos medidas. Hay fallas que ningún software corrige. Además, la NHTSA aclaró que se reservaba el derecho de volver a actuar si surgían nuevos hechos.
En el caso de 2018, Tesla discutió las condiciones de la prueba original de Consumer Reports, y la recomendación final dependió también de otros aspectos del auto. Y las cifras sobre retiros por software provienen de análisis de terceros: la NHTSA no publica por separado cuántos retiros se deben al software ni cuántos se resuelven a distancia.

De la pista a tu flota
La lógica de la actualización remota también aplica a los equipos que se instalan en una flota. Un dispositivo de telemetría que hay que retirar y reemplazar cada vez que aparece una función nueva es un costo enorme: hay que coordinar con cada conductor y sacar el vehículo de circulación.
El dispositivo Rutio tiene FOTA, actualización de firmware a distancia. El mismo equipo que instalás hoy puede recibir mejoras que le permiten leer más parámetros de tus vehículos, sin cambiar el hardware ni pasar por un taller, y la plataforma acompaña esas mejoras con nuevas funciones para aprovechar esos datos.
Fuentes primarias consultadas
CNBC: Consumer Reports recomienda el Model 3 tras la actualización (30 de mayo de 2018)
Automotive Fleet: la NHTSA cierra la investigación de los incendios del Model S (marzo de 2014)
Charged EVs: la NHTSA cierra la investigación y Tesla suma un blindaje para la batería
WardsAuto: los retiros del mercado por software y la evolución de la industria
Preguntas frecuentes
¿Qué es una actualización OTA?
Es una actualización de software que llega al vehículo a distancia, por red celular o wifi, sin necesidad de llevarlo a un taller ni conectarle un equipo. OTA viene del inglés over the air, "por el aire".
¿Qué diferencia hay entre OTA y FOTA?
FOTA (firmware over the air) es un tipo de actualización OTA que cambia el firmware, el programa de bajo nivel que controla directamente un equipo. Se usa tanto en módulos del auto como en dispositivos como un rastreador GPS.
¿Un auto puede mejorar con una actualización de software?
Sí. En 2018, una actualización remota del software del ABS hizo que un Tesla Model 3 frenara 19 pies (casi seis metros) antes desde 60 mph en las pruebas de Consumer Reports, sin cambiar ninguna pieza.
¿Una actualización remota puede reemplazar un retiro del mercado?
Cuando la falla es de software, cada vez más fabricantes la resuelven con una actualización remota. Cuando la falla es física, en cambio, sigue haciendo falta reemplazar o reparar la pieza.
