OBD2 no tiene un único inventor: es un estándar técnico, definido por SAE International a través de varias normas —J1962 (el conector físico de 16 terminales), J1850 (el protocolo de comunicación), J1979 (los modos de prueba de diagnóstico) y J2012 (la definición de los códigos de falla)—, que la EPA de Estados Unidos convirtió en obligatorio por regulación a partir del año-modelo 1996. Antes de eso, cada fabricante tenía su propio sistema de diagnóstico, incompatible con el de los demás. La estandarización no unificó una sola forma de transmitir los datos: permitió que tres protocolos físicos distintos —dos variantes de SAE J1850 y el ISO 9141-2— coexistieran bajo un mismo conector y un mismo conjunto de comandos, lo que hizo posible que, años después, un solo dispositivo pudiera leer códigos de cualquier marca.

Un idioma distinto por cada marca
A comienzos de los años ochenta, cada fabricante de autos que incorporaba diagnóstico electrónico lo hacía a su manera. El sistema de GM, por ejemplo, usaba un conector propietario de cinco terminales y un protocolo propio a 160 baudios. Otros fabricantes —Ford, Chrysler, y las marcas europeas y asiáticas que fueron sumando electrónica a lo largo de la década— desarrollaron soluciones distintas, con sus propios conectores, sus propios protocolos y sus propios códigos de falla.
El resultado era previsible: un lector de diagnóstico construido para un fabricante no servía para otro. Un taller que atendía autos de varias marcas necesitaba, en el peor de los casos, un equipo distinto por cada una. La pregunta que la industria y el regulador terminaron enfrentando no era técnica, sino de coordinación: ¿quién definía el idioma común?

SAE define el estándar técnico, no el regulador
Un detalle que suele pasar desapercibido es que ni la EPA ni el CARB diseñaron el estándar técnico de OBD-II: lo adoptaron por referencia. Quien definió las normas fue SAE International, la misma organización de ingeniería automotriz responsable de buena parte de la estandarización técnica de la industria.
SAE J1979, que define los modos de prueba de diagnóstico y la forma de solicitar datos a la computadora del vehículo, tuvo su versión original en diciembre de 1991 y una revisión completa en julio de 1996, coincidiendo con el año del mandato federal. SAE J1850, el protocolo de comunicación de la llamada "Class B Data Communications Network", fue adoptado en febrero de 1994. SAE J1962 definió el conector físico de 16 terminales, y SAE J2012 estandarizó la definición de los códigos de diagnóstico (DTC). El regulador fijó la fecha límite; SAE ya venía escribiendo las reglas técnicas.

Un conector, tres protocolos distintos
Conviene aclarar una idea equivocada bastante común: OBD-II no impuso una única forma de transmitir los datos eléctricamente. Bajo el mismo conector de 16 pines y el mismo conjunto de comandos de alto nivel definidos por SAE J1979, la norma permitió que coexistieran tres protocolos físicos distintos: SAE J1850 VPW (usado principalmente por GM), SAE J1850 PWM (usado por Ford) e ISO 9141-2 (usado por Chrysler y por la mayoría de los fabricantes europeos y asiáticos).
Lo que se estandarizó, entonces, no fue una sola tecnología de cableado, sino el punto de acceso —la ubicación y forma del conector—, el conjunto de comandos para pedir datos, y el formato de los códigos de falla resultantes. Años más tarde, protocolos adicionales como ISO 14230 y, sobre todo, la red CAN (ISO 15765) se sumarían bajo ese mismo paraguas, hasta que CAN se volvió obligatorio en Estados Unidos para todos los vehículos nuevos a partir de 2008.

Lo que esto no significa
No hay una fuente primaria —acta de audiencia del Congreso, comentario público archivado o testimonio citable— que documente con precisión una resistencia formal de los fabricantes a estandarizar el diagnóstico. Es razonable suponer un incentivo económico para mantener sistemas propietarios —el control sobre repuestos y servicio técnico es una ventaja competitiva conocida—, pero eso es una inferencia razonable a partir del contexto, no un hecho respaldado por una cita textual verificable, y se presenta aquí como tal.
Tampoco es exacto decir que OBD-II resolvió el problema de un solo golpe en todo el mundo: Europa adoptó su propio estándar, EOBD, derivado de OBD-II pero con foco adicional en emisiones de óxidos de nitrógeno y material particulado, recién en 2001 para vehículos a gasolina y en 2003 para diésel —cinco y siete años después del mandato original de Estados Unidos, respectivamente.

De varios idiomas a un solo dispositivo
La consecuencia práctica de esa estandarización, más que la anécdota de quién la propuso primero, es la que hoy damos por sentada: un mismo dispositivo puede conectarse al puerto OBD2 de un auto de cualquier marca vendida después de 1996 en Estados Unidos, o después de 2008 en la mayoría de los mercados que exigen CAN, y obtener datos en el mismo formato.
Sin esa convergencia de conector, comandos y códigos definida por SAE y forzada por regulación, cada flota mixta —con vehículos de distintas marcas— necesitaría un sistema de lectura distinto por cada fabricante, algo que hoy resultaría impensable de operar a escala.
Fuentes primarias consultadas
SAE International: norma J1962, conector de diagnóstico de 16 terminales
SAE International: norma J1979, texto histórico con registro de revisiones desde 1991 hasta 2002
SAE International: norma J1850, protocolo Class B Data Communications Network, adoptada en 1994
SAE International: norma J2012, definición de códigos de diagnóstico (DTC)
CARB (California Air Resources Board): ficha técnica sobre los sistemas OBD-II
¿Quién inventó el OBD2?
No hay un único inventor. OBD2 es un estándar técnico definido por varias normas de SAE International —sobre el conector físico, el protocolo de comunicación y los códigos de falla— que la EPA de Estados Unidos convirtió en obligatorio por regulación a partir de 1996.
¿OBD2 usa una sola forma de transmitir los datos?
No. Bajo el mismo conector de 16 pines coexistieron originalmente tres protocolos físicos distintos —dos variantes de SAE J1850 e ISO 9141-2—, según qué fabricante hubiera equipado cada vehículo. Con el tiempo, la red CAN se volvió el protocolo dominante y obligatorio.
¿Por qué los fabricantes no estandarizaron esto antes, por su cuenta?
No hay una fuente documentada que explique una razón formal, pero es razonable suponer que mantener sistemas propietarios daba a cada fabricante cierto control sobre el servicio técnico y los repuestos. Eso es una inferencia razonable a partir del contexto, no un hecho citado textualmente en una fuente primaria.
¿Europa usa el mismo estándar OBD2 que Estados Unidos?
Europa adoptó su propio estándar, EOBD, derivado de OBD-II pero con foco adicional en emisiones de óxidos de nitrógeno y material particulado, recién en 2001 para vehículos a gasolina y en 2003 para diésel.
