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Trazas técnicas de un automóvil y su flujo de datos en la paleta de Rutio
Guía · OBD2

El día que los autos empezaron a generar datos

Actualizado 29 jul 2026·6 min de lectura
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Un registrador de datos, o data logger, guarda dentro del auto las señales captadas durante la marcha para analizarlas después. La telemetría agrega otra capacidad: transmitir esas señales a distancia, de modo que los ingenieros puedan observarlas mientras el vehículo sigue en movimiento.

Ilustración editorial técnica de un Williams-Honda FW11 de 1986 rodeado por trazas de datos
Ilustración editorial del Williams-Honda FW11 de 1986; no es una fotografía de archivo.

Una vuelta en 1986

En 1986, Nigel Mansell manejaba para Williams-Honda. Un auto de Fórmula 1 ya tenía instrumentos que el piloto podía consultar y un equipo que medía cada vuelta, pero desde el box los ingenieros no podían ver con precisión todo lo que ocurría dentro del vehículo mientras circulaba. Honda recuerda que, antes de su registrador, el tiempo de vuelta era la referencia principal para inferir qué hacía el piloto en la cabina.

Ese límite importa: un cronómetro dice cuánto tardó una vuelta, pero no explica por qué. Tampoco permite separar lo que hizo el motor de lo que hizo el conductor. La pregunta de ingeniería era cómo conservar una parte de esa historia para examinarla cuando el auto regresara.

El problema de ver un auto en movimiento

Un monoplaza recorre la pista demasiado rápido como para que una persona observe, al mismo tiempo, la apertura del acelerador, las revoluciones y las distintas condiciones del motor. El piloto puede mirar instrumentos y después contar lo que sintió; el ingeniero puede medir el tiempo. Ninguna de esas miradas, por sí sola, reconstruye la vuelta completa.

La electrónica ofrecía una salida: tomar señales producidas por sensores y conservar una secuencia. Es parecido a reemplazar una sola fotografía por una serie ordenada de apuntes. Cada valor aislado dice poco; puesto junto al anterior y al siguiente, empieza a mostrar cuándo cambió algo y qué ocurrió a la vez.

Ilustración editorial de instrumentos analógicos, cronómetro y cabina de un monoplaza de 1986
Ilustración editorial de una cabina e instrumentos de 1986; no es documentación histórica.

Guardar una vuelta

Honda sitúa el comienzo de su desarrollo a mediados de 1985. El equipo de ingeniería eléctrica, dirigido por Toshihiro Ito, empezó a construir un data logger, y Eiji Hashigami participó en el desarrollo y en el análisis posterior. Según la historia institucional de Honda, Williams-Honda puso el sistema en uso práctico en Fórmula 1 durante 1986.

El registrador viajaba en el auto. Los primeros sistemas de esta etapa no enviaban todavía una corriente continua de información al box: guardaban una cantidad muy limitada en memoria y los técnicos la descargaban cuando el vehículo volvía al garaje. McLaren describe una limitación inicial de apenas una vuelta; por eso se elegía de antemano cuál registrar. En lugar de verlo todo en vivo, los ingenieros podían conservar una vuelta para estudiarla después.

Ilustración editorial del flujo desde sensores y pedales hacia un registrador a bordo y una computadora en boxes
Ilustración editorial del registro a bordo y la descarga de datos al regresar a boxes.

Lo que los números revelaron

La diferencia no estaba en una cifra espectacular, sino en poder alinear señales en el tiempo. Una traza permitía comparar qué hacía el acelerador con lo que ocurría en el motor en el mismo momento de la vuelta. Así, una explicación dejaba de depender únicamente del recuerdo del piloto: su relato y los datos podían leerse juntos.

Honda cuenta un ejemplo concreto de las trazas de Mansell en Mónaco. Ito observó en los datos que mantenía el acelerador completamente abierto hasta la salida del túnel, a diferencia de otros pilotos analizados. Hashigami siguió refinando el sistema de registro y las herramientas para comparar datos. Esa observación describe una técnica de conducción; no demuestra que el registrador causara una victoria ni permite atribuirle por sí solo un resultado de carrera.

Los datos tampoco reemplazaron al piloto. Honda recuerda que Mansell confiaba especialmente en su instinto, mientras otros corredores estudiaban las comparaciones con más interés. El nuevo instrumento sumó evidencia a la conversación entre conductor e ingenieros, sin convertir una traza en una respuesta automática.

Del registro a la telemetría

Registrar y transmitir no son la misma invención. El logger captura y guarda datos a bordo; la telemetría remota usa un enlace de radio para llevarlos fuera del auto. La propia historia de Honda explica que su registrador evolucionó hacia un sistema capaz de recopilar información a distancia y vigilar el auto en tiempo real. Su glosario técnico enumera entre las señales posibles la velocidad, el acelerador, las revoluciones, temperaturas, frenos, marcha, suspensión y dirección.

La transición fue gradual. McLaren describe una fase posterior de “burst telemetry”: al pasar frente a boxes, el auto enviaba por radio una pequeña selección, mientras el registro completo seguía descargándose después. Décadas más tarde, Formula 1 informa de sistemas que trasladan un volumen mucho mayor de datos en vivo. Entre ambos extremos hubo mejoras sucesivas de memoria, sensores, radio, computación y análisis; no un único salto repentino.

Ilustración editorial de la evolución desde instrumentos y registro a bordo hasta telemetría y un auto conectado
Ilustración editorial de la evolución del registro a bordo a la telemetría remota.

De la pista a tu vehículo

El principio que resolvió aquel problema sigue siendo reconocible en un vehículo actual: primero hay una señal, después un registro que le da contexto y, si existe conectividad, una transmisión para verla en otro lugar. Hoy las unidades de control ya reciben datos de numerosos sensores y una conexión OBD2 puede exponer una parte estandarizada de esa información.

En un auto o una flota, combinar los datos del vehículo con GPS permite reconstruir un recorrido, reconocer tendencias y generar alertas. No significa que un equipo moderno sea una copia directa del sistema de Williams-Honda. Significa que comparte la misma idea útil: convertir algo que sucede dentro de un vehículo en evidencia que una persona puede interpretar y usar para decidir.

La FIA presenta al automovilismo como un laboratorio donde distintas tecnologías y conocimientos pasan a usos más amplios. En este caso, la herencia más valiosa no es una pieza aislada: es el método de capturar, comparar y actuar. Lo que en 1986 ayudaba a entender una vuelta hoy también puede ayudar a entender cómo se usa un vehículo todos los días.

Fuentes primarias consultadas

Honda Global: el desarrollo del registrador y las trazas de Nigel Mansell

Honda Global: cronología de la temporada 1986

Honda Technology: definición técnica del sistema de telemetría

McLaren Racing: historia de la computación en Fórmula 1

Formula 1: evolución de los servicios de telemetría en vivo

FIA: informe Purpose Driven sobre transferencia de tecnología del automovilismo

Capítulo 1 de 20
De la pista a la calle
La primera vez que un ingeniero vio un motor sin abrir el capó
Preguntas frecuentes
¿Un data logger y la telemetría son lo mismo?

No exactamente. El logger registra datos dentro del vehículo para descargarlos y analizarlos después; la telemetría añade la transmisión a distancia, que puede permitir verlos mientras el vehículo sigue en marcha.

¿Honda inventó todos los sistemas de telemetría de la Fórmula 1?

No conviene formularlo así. Honda documenta que Williams-Honda puso su sistema en uso práctico en F1 en 1986, mientras otras organizaciones desarrollaban soluciones propias en el automovilismo. La historia no se reduce a una sola invención universal.

¿Qué podían aprender los ingenieros de una sola vuelta?

Podían comparar señales en el tiempo y relacionar, por ejemplo, la acción del acelerador con el comportamiento del motor. Una vuelta no explicaba todo, pero ofrecía evidencia repetible que antes dependía casi por completo del cronómetro y del relato del piloto.

¿Mi auto actual genera datos aunque no tenga una pantalla grande?

Sí. Los sensores y las unidades de control producen y procesan datos para operar el vehículo. Qué información puede leerse por OBD2 depende de la marca, el modelo y el año; transmitirla fuera del auto requiere además un dispositivo y conectividad.