Según el Global EV Outlook 2025 de la Agencia Internacional de Energía (IEA), había más de 58 millones de autos eléctricos circulando en el mundo a fines de 2024, y representaron más de 1 de cada 5 autos vendidos ese año. La seguridad vial de un auto eléctrico difiere de uno a combustión en tres puntos concretos: pesa entre 20% y 50% más por la batería (más riesgo para peatones y vehículos livianos en un choque), su motor eléctrico es casi silencioso a baja velocidad (por eso ya es obligatorio que emita un sonido de alerta) y acelera de forma más instantánea (un cambio de hábito que algunos estudios asocian a más choques por pérdida de control). En cambio, el miedo a que se incendien más que un auto a combustión es un mito: los datos disponibles muestran justamente lo contrario. Para una flota eléctrica, gestionar estas diferencias con datos de conducción reales es tan relevante como para una flota a combustión.
Cuántos autos eléctricos hay hoy en el mundo
Según el Global EV Outlook 2025 de la IEA, había más de 58 millones de autos eléctricos circulando en el mundo a fines de 2024 —cerca del 4% del parque mundial de autos—, y se vendieron más de 17 millones de unidades nuevas ese año (+25% respecto de 2023), representando más de 1 de cada 5 autos vendidos en el mundo.
China concentra cerca de dos tercios de las ventas globales de EV. En Europa, Noruega llega al 88% de venta de autos 100% eléctricos (BEV) sobre el total de autos nuevos.

Más pesados: más riesgo para el otro, no para quien va adentro
Un auto eléctrico pesa entre 20% y 50% más que su equivalente a combustión por el paquete de baterías —algunas pickups eléctricas superan los 4.300 kg—. Según IIHS, esto no compromete la seguridad de quien va adentro: los autos eléctricos pasan los mismos choques de prueba igual o mejor que uno a combustión.
El riesgo que sí sube es el externo: a mayor diferencia de peso entre dos vehículos que chocan, mayor es la energía transferida al más liviano —y lo mismo aplica a un peatón o un ciclista. Es el mismo motivo por el que una camioneta pesada es más riesgosa para un peatón que un auto chico, solo que ahora ese peso extra también aparece en un sedán eléctrico.

El auto silencioso y el sonido que ya es obligatorio
Un estudio de NHTSA, previo a la regulación actual, encontró que los autos híbridos o eléctricos circulando en modo eléctrico tenían el doble de probabilidad de estar involucrados en un choque con un peatón, y 70% más con un ciclista, que un auto a combustión equivalente —el motor eléctrico es casi silencioso a baja velocidad, y eso reduce el tiempo de reacción de quien cruza la calle.
Por eso, desde septiembre de 2020 es obligatorio en Estados Unidos —y existe una norma equivalente en la Unión Europea— que todo auto híbrido o eléctrico emita un sonido de alerta por debajo de los 30 km/h, incluso en reversa y detenido. NHTSA proyectó que esta norma evitaría cerca de 2.400 lesiones de peatones por año una vez en plena vigencia. El riesgo bajó con la regulación, pero no desapareció del todo, especialmente en maniobras de baja velocidad dentro de un depósito o un estacionamiento.

Torque instantáneo, el mito de los incendios, y cómo se gestiona con datos
La aceleración de un auto eléctrico es más inmediata que la de uno a combustión con la misma presión del pedal. Un estudio de la aseguradora AXA Suiza asoció esto a más choques por pérdida de control atribuibles al conductor eléctrico ("overtapping"), aunque otros estudios académicos muestran lo contrario —menos frenadas y aceleraciones bruscas registradas en autos eléctricos—: es un área todavía en debate, no un riesgo cerrado.
Un mito que conviene descartar: los autos eléctricos no se incendian más que uno a combustión. Las estimaciones disponibles muestran un incendio cada 7,2 millones de millas recorridas en un auto eléctrico, contra uno cada 18.000 millas en un auto a combustión, aunque cuando ocurre, un incendio de batería puede ser más difícil de apagar.
Para una flota eléctrica, el peso extra y el torque instantáneo son exactamente el tipo de riesgo que se gestiona con geocercas en zonas de peatones o de depósito —alertas automáticas de velocidad en zonas sensibles— y con el score de conducción, que registra las frenadas y aceleraciones bruscas de cada conductor. Es la misma herramienta que usa una flota a combustión, aplicada a los riesgos específicos de un auto eléctrico.

¿Un auto eléctrico es menos seguro que uno a combustión?
No para quien va adentro —los autos eléctricos pasan los mismos choques de prueba igual o mejor—; el mayor riesgo es externo, para peatones y vehículos livianos, por el peso extra de la batería.
¿Los autos eléctricos se incendian más que los de combustión?
No, es un mito extendido por videos virales: las estimaciones disponibles muestran que un auto a combustión tiene muchas más probabilidades de incendiarse que uno eléctrico, aunque un incendio de batería puede tardar más en apagarse cuando ocurre.
¿Rutio funciona igual en una flota eléctrica que en una a combustión?
Sí —el GPS OBD2 y el score de conducción funcionan en ambos tipos de vehículo; para el detalle de compatibilidad y datos específicos de batería en EV ver la guía de GPS para autos eléctricos.