GNSS (Global Navigation Satellite System) es el nombre genérico para cualquier sistema de posicionamiento satelital —GPS (Estados Unidos), GLONASS (Rusia), Galileo (Unión Europea) o BeiDou (China). En el uso cotidiano se suele decir simplemente "GPS", aunque un dispositivo moderno de rastreo vehicular suele combinar señal de varias de estas constelaciones para mayor precisión.
Cómo funciona, sin tecnicismos
Un receptor GNSS calcula su posición midiendo el tiempo que tarda en llegar la señal de al menos cuatro satélites distintos. Con esa información deriva latitud, longitud, altitud y, comparando posiciones sucesivas, también velocidad y dirección de desplazamiento.
Combinar más de una constelación satelital (por ejemplo GPS + GLONASS) mejora la precisión y la velocidad con la que el dispositivo "engancha" señal, especialmente en zonas urbanas con edificios altos que pueden bloquear parte de la línea de vista al cielo.

Por qué esto importa para una flota
Cuanta mejor sea la cobertura y precisión del GNSS del dispositivo, más confiable es todo lo que depende de la posición: el mapa en tiempo real, el historial de recorridos, y las faltas contextuales del score de conducción (como circular en contramano o ingresar a una zona restringida).

¿GPS y GNSS son lo mismo?
GPS es una constelación satelital específica (la de Estados Unidos). GNSS es el término general que incluye GPS y las demás constelaciones equivalentes de otros países.
¿Por qué a veces la ubicación tarda en aparecer al arrancar el vehículo?
El receptor GNSS necesita "ver" suficientes satélites para calcular una posición confiable; en garajes cerrados o zonas con mucha obstrucción, ese proceso puede tardar unos segundos más.