El DPF (Diesel Particulate Filter) es el filtro que retiene el hollín generado por la combustión de un motor diésel. Se autolimpia mediante un proceso llamado regeneración, que quema el hollín acumulado a altas temperaturas. Cuando ese proceso no se completa —típicamente por trayectos cortos y a baja velocidad— el filtro se tapa y el vehículo pierde potencia.
Por qué se tapa
La causa más común no es una falla del motor, sino un patrón de uso que nunca le da al filtro la chance de regenerarse: trayectos urbanos cortos, con paradas frecuentes y velocidad baja, casi nunca alcanzan la temperatura necesaria para la regeneración.

¿El DPF es lo mismo que el sistema SCR con AdBlue?
No, son sistemas distintos que suelen convivir en el mismo vehículo: el DPF filtra partículas sólidas (hollín), mientras que el SCR reduce óxidos de nitrógeno con AdBlue.