El ranking de eficiencia de combustible ordena los vehículos de una flota por consumo real en litros cada 100 km, pero siempre comparando vehículos del mismo tipo entre sí —un camión y un utilitario no son comparables, aunque estén en la misma flota.

Cómo se calcula el consumo real
El consumo en L/100km solo se puede calcular si hay cargas de combustible registradas para ese vehículo —sin ese dato, no hay forma de saber cuánto gastó realmente frente a los kilómetros recorridos.
Por eso la calidad del ranking depende directamente de qué tan consistente sea el registro de cargas de toda la flota.

Detectar cargas sospechosas
Antes de confiar en el ranking, conviene detectar cargas anómalas: un volumen mayor a la capacidad del tanque, una carga sin ignición reciente del vehículo, una ubicación lejana al último punto GPS registrado, o una frecuencia inusual de cargas el mismo día.
Estas señales suelen indicar un error de registro o, en algunos casos, un uso indebido del combustible de la flota.

¿Por qué no comparar directamente todos los vehículos de la flota?
Porque el tipo de vehículo determina un consumo esperado muy distinto —comparar un camión contra un utilitario no aporta información útil sobre eficiencia real.
¿El ranking sirve para decidir qué vehículo renovar primero?
Es un buen punto de partida: un vehículo consistentemente peor que el resto de su categoría es candidato a revisión o renovación.