Los neumáticos empezaron a tener sensores de presión en todos los autos nuevos por una crisis de seguridad. El 9 de agosto de 2000, Bridgestone/Firestone y Ford anunciaron el retiro de 6,5 millones de cubiertas que sufrían separación de la banda de rodamiento, montadas sobre todo en camionetas Ford Explorer; para diciembre de ese año, la NHTSA había recibido reportes de 148 muertes. En medio de la discusión sobre la presión de inflado recomendada, Estados Unidos sancionó la TREAD Act, firmada el 1 de noviembre de 2000, que ordenó exigir un aviso de neumáticos con baja presión. La norma resultante, FMVSS 138, obliga desde 2007 a que todo vehículo liviano nuevo avise cuando una o más cubiertas están un 25% o más por debajo de la presión recomendada. La tecnología ya existía: el Porsche 959 de 1986 es señalado como el primer auto de producción con monitoreo electrónico de presión.

Agosto de 2000: el retiro más grande
El 9 de agosto de 2000, Bridgestone/Firestone y Ford anunciaron el retiro del mercado de 6,5 millones de cubiertas: 3,8 millones de los modelos ATX y ATX II fabricados en América del Norte, y 2,7 millones del modelo Wilderness AT fabricados en la planta de Decatur, Illinois, montadas sobre todo en camionetas Ford Explorer. El problema era la separación de la banda de rodamiento: a velocidad de ruta, la banda se desprendía de la cubierta y el vehículo podía perder el control y volcar.
Las cifras crecieron a medida que avanzaba la investigación. Para el 6 de diciembre de 2000, la NHTSA —el organismo de seguridad vial de Estados Unidos— había recibido reportes de 148 muertes y más de 525 heridos vinculados a esas cubiertas. Investigaciones periodísticas de la época estimaban que el número real era todavía mayor.

¿Quién tenía la culpa?
Las dos empresas se culparon mutuamente. Firestone reconoció ante el Congreso, en septiembre de 2000, que una parte de las cubiertas fabricadas en Decatur eran defectuosas, pero sostuvo que el diseño del Explorer también contribuía. Y puso el foco en un número: Ford recomendaba inflar esas cubiertas a 26 libras por pulgada cuadrada (psi), una presión baja elegida por confort y estabilidad, mientras Firestone decía haberle pedido que la subiera a 30.
El argumento de fondo era el mismo que hoy explica cualquier manual de mantenimiento: una cubierta que circula con menos presión de la debida se flexiona más, se calienta más y se desgasta más rápido. Si la recomendación ya era baja y los dueños, como suele pasar, dejaban caer la presión sin controlarla, el margen de seguridad desaparecía. El problema no era solo la cubierta: era que nadie sabía cuánta presión tenía en realidad.

El sensor ya existía en un superdeportivo
La tecnología para resolverlo no era nueva. En 1986, el Porsche 959 —el superdeportivo que ese mismo año ganó el rally París-Dakar— es señalado como el primer auto de producción con un sistema electrónico de monitoreo de presión de neumáticos, que trabajaba junto a algunas de las primeras cubiertas capaces de seguir rodando desinfladas.
Durante los quince años siguientes, ese tipo de sistema quedó como un lujo de autos muy caros. Medir la presión de cada rueda en movimiento y transmitirla al tablero era posible; lo que faltaba era una razón para ponerlo en todos los autos.

La ley que puso un sensor en cada auto
La razón llegó con la crisis. El 1 de noviembre de 2000, el presidente Clinton firmó la TREAD Act (Transportation Recall Enhancement, Accountability and Documentation), una ley que endureció las reglas sobre retiros del mercado y, en su sección 13, ordenó a la NHTSA exigir un sistema que avisara al conductor cuando una cubierta estuviera significativamente desinflada.
El camino no fue directo. La primera versión de la norma, de 2002, permitía sistemas que no detectaban todas las combinaciones de cubiertas desinfladas; en 2003, un tribunal federal la anuló en el caso Public Citizen contra Mineta y ordenó reescribirla. La regla final de abril de 2005, la FMVSS 138, exige que el TPMS avise cuando una o más cubiertas, hasta las cuatro, estén un 25% o más por debajo de la presión recomendada por el fabricante. Desde septiembre de 2007, todos los vehículos livianos nuevos en Estados Unidos deben tenerlo.

Lo que esto no significa
Un sensor de presión no habría evitado necesariamente cada separación de banda de 2000: Firestone admitió defectos de fabricación en una parte de esas cubiertas, y una cubierta defectuosa puede fallar aun bien inflada. Lo que el TPMS resuelve es el factor que nadie veía: la presión real de cada rueda en cada viaje. Tampoco hay un veredicto único sobre la culpa: Firestone y Ford sostuvieron versiones distintas hasta el final.
Conviene también tomar con cautela el "primer auto" del Porsche 959: es una afirmación repetida por fuentes especializadas y de coleccionistas, no por un documento de archivo del fabricante. Y las cifras de muertes son reportes recibidos por la NHTSA en 2000, no un conteo definitivo.

De la pista a tu flota
En una flota, una cubierta baja de presión es un costo silencioso: más consumo de combustible, desgaste irregular y más riesgo de un reventón en ruta. El testigo del tablero avisa al conductor, pero quien gestiona la flota casi nunca se entera, y muchas veces el aviso queda encendido durante días.
En los vehículos que lo soportan, Rutio lee el TPMS a través del puerto OBD2 y te avisa cuando una cubierta está por debajo de la presión recomendada. Así la revisión deja de depender de que alguien mire la luz del tablero o pase por la gomería.
Fuentes primarias consultadas
NHTSA: regla final de la norma FMVSS 138 sobre sistemas de monitoreo de presión de neumáticos
Federal Register: FMVSS 138, regla final de abril de 2005
Fox News: cronología del caso de las cubiertas Firestone
Preguntas frecuentes
¿Qué es el TPMS?
Es el sistema de monitoreo de presión de neumáticos (Tire Pressure Monitoring System): mide la presión de cada cubierta y enciende un aviso en el tablero cuando alguna está por debajo de lo recomendado.
¿Por qué es obligatorio el TPMS en Estados Unidos?
Por la TREAD Act, aprobada en noviembre de 2000 tras la crisis de las cubiertas Firestone. La norma FMVSS 138 obliga desde 2007 a que todo vehículo liviano nuevo avise cuando una o más cubiertas están un 25% o más por debajo de la presión recomendada.
¿Cuál fue el primer auto con sensor de presión de neumáticos?
El Porsche 959, de 1986, es señalado por fuentes especializadas como el primer auto de producción con monitoreo electrónico de presión de neumáticos.
¿Qué pasó con Firestone y el Ford Explorer?
En agosto de 2000 se retiraron 6,5 millones de cubiertas Firestone, montadas sobre todo en Ford Explorer, por separación de la banda de rodamiento. La NHTSA llegó a contabilizar 148 muertes reportadas para diciembre de 2000, y ambas empresas se culparon mutuamente por las causas.
¿Mi vehículo tiene TPMS?
Depende del mercado y del año. En Estados Unidos es obligatorio desde 2007; en otros mercados su presencia varía según el modelo. Si tu tablero tiene un testigo con forma de herradura con un signo de exclamación, tu vehículo lo tiene.
