ESG (Environmental, Social and Governance) es un marco de criterios —ambientales, sociales y de gobernanza corporativa— que empresas, inversores y organismos usan para evaluar el impacto de una compañía más allá de sus resultados financieros. RSE (Responsabilidad Social Empresarial) es el término histórico en español para una idea similar, y en la práctica de gestión de flotas en Chile ambos términos se usan casi indistintamente para referirse a los mismos reportes y exigencias de sostenibilidad corporativa.
De dónde vienen estos criterios y por qué le importan a una flota
ESG surgió como un marco para que inversores y organismos pudieran comparar el desempeño no financiero de distintas empresas con un mismo criterio. Para una empresa con flota de vehículos, el eje "Ambiental" de ese marco casi siempre incluye la huella de carbono de la flota, calculada a partir del combustible consumido.
RSE es un término más antiguo, de raíz más local, que en la práctica cubre un territorio muy similar: el compromiso de una empresa con su impacto social y ambiental. Hoy convive con ESG y muchas empresas usan ambos términos para describir el mismo reporte anual.

Un ejemplo práctico: de exigencia corporativa a reporte de flota
Una casa matriz con sede en Europa fija una meta ESG de reducción de emisiones del 20% en cinco años para todas sus filiales, incluida la flota de vehículos comerciales de la filial en Argentina. Esa meta corporativa se traduce, a nivel operativo, en un pedido concreto al equipo de flota local: reportar la huella de carbono de sus vehículos con una frecuencia definida y una metodología documentada.
Ese es el puente entre un marco abstracto (ESG) y una tarea concreta de gestión de flota: armar un reporte de sostenibilidad que la casa matriz pueda sumar a su reporte ESG consolidado.

¿ESG y RSE son exactamente lo mismo?
No son idénticos en origen —ESG nació como marco de evaluación para inversores, RSE como concepto de responsabilidad corporativa— pero en la práctica de gestión de flotas en Chile se usan de forma casi intercambiable para referirse a los mismos reportes de sostenibilidad.
¿Una empresa pequeña también necesita reportar ESG?
No siempre por obligación regulatoria, pero cada vez más licitaciones y contratos corporativos lo piden como requisito de evaluación del proveedor, sin importar el tamaño de la empresa que se presenta.